El impacto del liderazgo y la gestión directiva en la calidad de la enseñanza es incuestionable. Así lo demuestra la evidencia disponible de los últimos 40 años. De hecho, una reciente investigación del académico Jason Grissom (Vanderbilt Peabody College), quien en octubre visitó la Universidad del Desarrollo, revela que, mediante apoyo y formación, elevar el desempeño de un director escolar del percentil 25 (entre los de menor rendimiento) al percentil 75 (entre los de mayor rendimiento) genera un aumento en aprendizajes escolares equivalente a 1 a 3 meses por año en Lectura y Matemática. Asimismo, influye de manera positiva en la asistencia escolar, el bienestar docente y la retención de profesores de excelencia.
Dado que los recursos son siempre escasos y se prevén cifras desalentadoras para el ítem educación en la Ley de Presupuestos 2025, dotar con mayores herramientas a los directores, de modo que mejoren la gestión en sus escuelas, fortalezcan la labor de sus docentes y movilicen el aprendizaje de los estudiantes, es una inversión costo-efectiva que las políticas públicas y las instituciones en general deberían tener en cuenta.
Soledad Ortúzar
Directora Ejecutiva CILED
Durante cuatro años, el proyecto DELTA acompañará a equipos directivos para instalar ciclos cortos de […]
En el marco de la Tercera Conferencia Anual de directores, directoras y docentes encargados del […]
El programa, impulsado por el Centro Lidera Innovar, se extenderá por más de siete meses […]